Guía práctica para aprovechar el agua.

agua 1Bogotá atraviesa por una ola de calor única en su historia. El periodo excesivamente cálido que se vive en la capital -y que ha registrado la temperatura record de 25.6ºC – es consecuencia directa de El Niño, fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Pacífico oriental ecuatorial. Las altas temperaturas han provocado incendios forestales y preocupantes sequías a lo largo y ancho de todo el país.  Bogotá esta 2.600 metros más cerca de las estrellas, pero también de un inclemente astro solar, y es por ello que los ciudadanos no solo desconocemos el actual clima de la cuidad, sino que hemos tenido que adaptar nuestros estilos de vida ante los racionamientos de agua.

agua 2La nevera de Colombia está que arde, pero no por ello todo debe ser malo. La escasez de agua puede conllevar incomodidades y uno que otro suplicio, pero puede ser un ejercicio pedagógico para aprender a valorar y conservar el líquido, y es que precisamente nos vemos obligados a ello para “sobrevivir” a las estrecheces que trae consigo la ola de calor. Es momento de que aprendamos a vivir de forma responsable con el medio ambiente para afrontar y contribuir a minimizar la actual condición climática, la cual ya es alarmante.

agua 4Cuando tu cuidad atraviesa por una temporada de sequía, son habituales los recortes de agua y la cancelación temporal del suministro. De este modo me vi obligado a retroceder en el tiempo y a vivir en el medioevo (el oscurantismo se hace presente cuando no se puede tirar de la cadena con la misma “magia sanitaria” de nuestros días). Con todo ello, pronto me adapté a una rutina amigable con el ambiente, donde lo importante era hacer el mejor uso posible del líquido para las labores cotidianas, debido a que el valor que adquiere el agua cuando no se puede usar -o mejor dicho desperdiciar- a nuestras anchas, nos hace recordar lo vital y lo importante que es este recurso para la vida.

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Una salvadora llamada lavadora. 

agua 5Es un electrodoméstico ruidoso y sí que ha facilitado las cosas en el hogar, pero pocos conocen o aprovechan el secreto que guarda. Gracias a un proceso de evacuación de residuos líquidos, la lavadora filtra el agua jabonosa que queda luego del lavado de la ropa a través de una manguera que se conecta con el alcantarillado. Es allí donde el recurso se desperdicia, pero usted y su bolsillo pueden sacarle mucho provecho a este aparato si sabe cómo utilizarlo adecuadamente. Es solo cuestión de hacer que la manguera de la lavadora no se conecte con la tubería, sino que vaya a dar a un recipiente o a un balde en el que se recoja el agua, que se podrá reutilizar para lavar pisos, escaleras, paredes, el auto e incluso para vaciar el inodoro.

La lavadora también puede liberar agua sin jabón, la misma que utiliza para enjuagar la ropa. Esta debe estar separada en un balde distinto y puede servir para el lavado de la loza, de ventanas, vidrios y hasta para rociar las plantas.  Recuerde que para lavar una carga de ropa, la lavadora utiliza 200 litros de agua. En sus manos está que tanta cantidad no sea utilizada en vano, así que sáquele todo el “jugo” y no despilfarre ni una sola gota.

No friegue al planeta cuando friegue los platos.

El lavaplatos suele ser otro altar al desperdicio del agua dentro del hogar, pero hay formas mucho más prácticas para realizar la tarea, que el simple hecho de dejar correr el agua del grifo. Recuerde que desperdiciar es despreciar, y malgastar el agua es un lujo que no nos podemos ya dar.

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Destine un pequeño recipiente para contener agua-jabón, con lo cual será preciso jabonar los platos.  Luego de eso, solo basta tener un balde lleno de agua para enjuagar los trastes. De este modo no tiene que hacer correr la llave con cada pieza de la vajilla, sino que la puede lavar en su totalidad solo haciendo uso de una ración mínima y responsable del recurso, y es que normalmente para lavar lo loza se utilizan aproximadamente 50 litros.

Las grandes ideas nacen bajo la ducha. 

¿A quién no se le ha ocurrido el pensamiento de su vida cuando se está bañando? Pues bien, la hora de bañarse puede ser el momento para la acción más inteligente que usted puede hacer durante todo el día.

He de confesar que yo, hasta hace unas horas, era de esos cuya faceta de cantante brota al tener un poco de shampoo sobre la cabeza. Un concertista de pompas de jabón. El tiempo de mis recitales solo era marcado por el agua que dejaba correr para amortiguar mis alaridos. También soy de los que creen que tomar un baño es el mejor momento para escuchar música. Con tres canciones es suficiente. La primera para dejar correr el agua, la segunda para enjabonarse, y la tercera para librarse de la espuma del jabón; sin embargo nunca pude con esta melómana rutina, ya que cd’s enteros llegaban a su fin antes de que yo estuviera envuelto en mi toalla. Si usted y yo compartimos estos hábitos, tenemos a media humanidad con el agua hasta el cuello, lastimosamente no es algo literal, debido a las sequías.

Sin duda lo mejor que se le puede ocurrir bajo la ducha, es ahorrar agua, así que ábrale el grifo a las buenas ideas. Hay muchas opciones para ello, yo probé dos.

Una de ellas es asegurarse de que el agua que sale de la regadera se recolecte en un recipiente. Un balde puede ser la mejor compañía para enjabonarse, y le proporcionará agua para reutilizar y para cubrir cualquier otra necesidad que haga menester la utilización del líquido.

agua 7Otra alternativa es un “baño medieval” o “baño de bebé” como lo he denominado, que consiste en llenar una tina con la suficiente agua para bañarse, y sumergirse dentro de ella, utilizando estropajos húmedos para repasar el cuerpo. No está de más emplear un par de velas para darle un toqué inspirador a la atmósfera. De este modo no correrán mares enteros por su piel, sino que usará una cantidad limitada, que también quedará recolectada una vez termine su acicalamiento. No solo su cuerpo quedará limpio, sino que su conciencia también lo estará, ya que habrá aportado significativamente a la conservación del importante recurso hídrico, puesto que tomar una ducha por 10 minutos gasta aproximadamente 100 litros de agua. (Ahora imagínense lo que se consume en esos épicos conciertos de baño). La audacia y practicidad del gato a la hora de bañarse, es algo que debemos aprender de los felinos.

De esta forma también se le ocurrirán ideas brillantes, se lo garantizo. A mí se me ocurrió escribir este artículo mientras tomaba uno de estos baños, que por lo demás, fue uno de los más relajantes de mi vida.

La corriente desemboca donde debe desembocar.

agua 8Hasta aquí usted habría ahorrado una cantidad importante de dinero en su próximo recibo del acueducto, y habrá recolectado agua de la lavadora, del lavaplatos y de la ducha. ¿Qué hacer con el agua que le va a sobrar? Fácil, viértala en el inodoro. No pretendo profundizar en el proceso, pues no es un texto de interés coprofílico, pero cuando usted afloja la llave gasta entre 8 a 10 litros de agua, así que si sigue mi consejo, no la estaría “cagando” con el medio ambiente.

 

Bonus:

Con mi amigo en el baño.

agua 9El baño es el epicentro del consumo indiscriminado de agua. Así que ¡¡Cierre la llave!!, y sea amigo del agua.  Es por ello que un consejo extra vendría bien para todos.  En el cepillado de los dientes consumimos 5 litros de agua. Para reducir esta cantidad cabe mencionar que no debe quedarse babeando mientras ve el correr de la llave abierta.  Para mojar el cepillo, para hacer buches, gárgaras y para lavar finalmente el lavamanos, solo es necesario llenar un vaso de agua hasta la mitad, con lo que solo estaría consumiendo alrededor de 250 ml de agua, o incluso menos.

Para concluir, y como diría Gabriel García Márquez “La luz es como el agua”, así que no estaría mal dejar de desperdiciar la energía, también es necesario ahorrarla y utilizarla de forma consciente. Sin más, este periodista que ha sobrevivido sin agua por dos largos días, escribe esto con la esperanza de no oler tan mal, y sobretodo de que nos responsabilicemos de nuestro planeta y de sus recursos; y claro está, con agradecimiento al acueducto, porque si no me hubieran privado del servicio, no entendería lo egoísta que he sido al desperdiciar el agua.

Javier Andrés Arias Bernal

TW: @jaabBernal

silogismocronico@gmail.com

 

 

 

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