Anna: La vulnerabilidad del ser.

Anna, es más que un nombre palíndromo, es una mujer, es una madre, es fuerte y frágil a la vez; es también el título de la ópera prima de Jacques Toulemonde, ya conocido por su trabajo en el guion de El abrazo de la serpiente (2015). Anna es un enigma, un espejo, un usted y yo, una persona del común, un ser humano con ángeles y demonios como cualquiera; pero sobretodo, es una experiencia emocional que puede ser tan ajena y propia a la vez.

anna

El rodaje de esta cinta inició en mayo del 2014. Desde un principio prometía ser la más importante coproducción cinematográfica, hasta la fecha, entre Colombia y Francia, lo que efectivamente se logró, pues para su desarrollo se precisó de la colaboración entre la productora nacional Janus Films y la compañía francesa Noodles Production.

Anna fue premiada por Señal Colombia durante la edición 2015 del Bogotá Audiovisual Market – BAM. Así mismo, ganó en 2012 el premio del fomento a la producción que otorga el Centre National de la Cinématographie (CNC) de Francia y en 2013 fue galardonada por el Fondo de Desarrollo Cinematográfico de Colombia, también en Producción de Largometrajes. Por otro lado, hizo parte de la Selección Oficial del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, sección guiones inéditos (Cuba, 2008); también se proyectó en la edición 56 del Festival de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), en donde generó gran expectativa a nivel nacional e internacional. Dentro de su equipo técnico, figuran Jacques Toulemonde Vidal en el guión y la dirección, Diana Ramos Medina y Julien Naveau en la producción y Paulo Pérez en la dirección de fotografía, entre otros.

El inicio de esta historia nos sitúa en París, donde conoceremos a Anna (Juana Acosta), una madre más que preocupada en satisfacer a su hijo. Desde el inicio se puede percibir que Anna tiene miedo, de qué, no lo sabremos hasta que la trama se desarrolle, (realmente nunca lo sabremos).

anna1Es ese latente temor, que experimenta el personaje, lo que la llevará a aferrarse con todas sus fuerzas a su hijo Nathan, tanto así que escapará de Francia llevándose al pequeño sin el consentimiento de su padre. Así se embarcarán en un viaje hacia Santa Marta, Colombia, con el cual Anna pretenderá escapar de sus diablos, sin saber que esta travesía tan solo supondrá el encuentro más descarnado que ella puede llegar a tener con esos, sus fantasmas.

Anna es la apuesta por un amor “ilegal”, una unión entre madre e hijo que puede ser más fuerte que las debilidades de sus partes. Esta película nos habla de qué pese a estar enfermos, siempre habrá algo que nos sustente, algo de lo que quizá debamos alejarnos, porque el amor inestable, aunque sea amor, puede ser letal para esos a quienes amamos. Pero nunca será fácil saberlo, ni mucho menos vivirlo o sentirlo, así pues, Anna tendrá que emprender un viaje hacia sí misma para reconocer que primero hay que sanar para así poderse entregar. De esta forma hará las paces con su terquedad, la misma que impulsó su aventura.

anna 3

Anna nos enseña sobre la vulnerabilidad, la misma que podemos llegar a sentir, esa que también puede ser la realidad de nuestros seres queridos. La película nos hace pensar que no hay que estar encerrado en un sanatorio o bajo una camisa de fuerza, para experimentar un desorden mental o emocional. Somos seres sintientes, y todos estamos expuestos, en cierta medida, a llegar a padecer de algo similar. No hay quien no tenga esos momentos de desequilibrio, compensados por esos otros de plena lucidez. Anna, nos invita a mirar con otros ojos a todo aquel que se ha dejado ganar por sus flaquezas, por sus duendes malditos que muchas veces susurran más de la cuenta. En todo caso, todos llegamos a experimentar esa inestabilidad, que unos salgan con más facilidad que otros, es cosa aparte, lo importante aquí es saber que pueden ser experiencias que no están lejos de nuestros familiares, amigos, parejas, e incluso de nosotros mismos.

anna 6

anna 7La propuesta de Toulemonde, es natural, vivida, sentida, casi que se podría decir que no es actuada, ya que se desprende de emociones tan cotidianas, que es inevitable no sentirla cercana, personal. No sobra decir que Juana Acosta hace un papel apoteósico, a tal punto que Anna es un personaje inmortal, independiente y que saldrá de los cinemas caminando de la mano de quien supo ver la película. La colombiana es tan agresiva como débil, tan desesperada como serena, tan alegre como marchita. No en vano, Acosta recibió la Mención especial del Jurado a Mejor actriz 2016, en el marco de la cuarta edición de The Colombian International Film Festival, evento en el que la cinta recibió muy buenas críticas.

Sin irse a lo complicado, Toulemonde quiso que su película no le diera todo masticado al espectador. Por tanto, habrá que verla, escena a escena, para saber realmente de que trata, para desenredar aquel nudo que en realidad se hace cada vez más complejo de desatar. Llega un punto, en el que quien la ve, sabe que para entenderla debe penetrar en la psiqui de su protagonista, y es allí, donde el desorden, la inestabilidad y el temor revelan el drama que se agazapa bajo el tinte de felicidad con el que a veces se tiñe esta historia.

anna 4

El punto álgido de este filme, es sin duda su desarrollo, que tendrá en ascuas al espectador, y que se desenvuelve de una forma natural, pausada pero vivaz; ritmo que va oscureciendo la película hasta el punto en que nos encontramos de sorpresa con la más vivida desesperación. Este efecto no se hubiera conseguido, de no ser por la interpretación psicológica de Juana Acosta, y del cuidado que tuvo su director en orquestar sus ires y venires, pues la trama no se centra en la enfermedad, sino en el panorama emocional de quien la padece, quien trasciende de su condición gracias a sus búsquedas, vacíos y fortalezas.

anna 5Cuando la película llegó a su final, fue inevitable para mí no sentir un desaire en mi expectativa, tal vez esperaba llegar hasta el fondo de la cabeza de Anna y averiguar una vez por todas de qué padecía. Pero el viaje no iba hasta allá. Ahora, luego de varios días, creo que fue un final apropiado, pues así era como le debíamos soltar la mano a nuestra amiga Anna, para que ella se encontrara así misma, lejos de su hijo e incluso de sus espectadores. Pero sobre todo, creo que resultaría vano e innecesario saber a ciencia cierta la enfermedad que la embargaba, porque fuera la que fuera, ya grave, ya pasajera, todo ello hace parte de lo que trasmite la película, y es que no hay que tener una condición específica para ser frágiles, basta con vivir y con ser humanos para ser tan fuertes como vulnerables.

 

Por: Javier Andrés Arias Bernal.

Twitter: @jaabBernal – Instagram: Liter_Arias.                                                                             Contacto: silogismocronico@gmail.com

12670892_10154106320730818_1780539289041900474_n

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s